Fórum (IV) Algunos apuntes...

Darkness (Jaume Balagueró, 2002). Puro esteticismo de diseño a la carta que busca todos los trucos a mano para crear un terror hipnótico. Predomina la técnica de estudio sobre la incisión de caracteres psicológicos en una historia sobre el mal y la locura, lo cual la acerca mucho - a grandes rasgos - a “El resplandor” de Kubrick en temas y formas. El montaje, particularmente, es el elemento más sobreexplotado (prácticamente fagocita el desarrollo del drama) en una película que se presta a ser tachada de simple artificio sin ningún atisbo de singularidad. Impresiona, no obstante, su inmediatez a la hora de crear un discurso sobre el Mal, utilizando las sombras explícitas como recurso para indicar la inevitable caída hacia la que todos se dirigen. El final, conciso pero de lectura abierta al espectador atento, es de una maldad desconcertante. No es que el mal este en la oscuridad, sino que la imagen de esta ha resultado ser el único objeto perseguido por el cineasta. Sensacional juego de luces y sombras, tanto como construcción vulgar y caprichosa. Por lo demás, pues ya saben, tradición gótica, Freud y un obvio listado de referentes.

They Died with their Boots On- Murieron con las botas puestas (Raoul Walsh, 1941). Muestrario de valores humanos y patrios sostenido en una imponente imagen de un personaje esquivo e inclasificable como el general George Custer, sobre el que desarrolla la radiografía en pequeños y grandes momentos, buscando el equilibrio entre la intimidad del individuo y el aliento colectivo en su papel de héroe. El resultado es un bello mosaico de secuencias que constituyen la composición de una imagen de época definida en las acciones de un orden institucional revitalizado por el individuo extraordinario. Eficaz e inteligente uso de la elipsis a la hora de narrar las batallas, apenas esbozadas en escasos segundos en la mayor parte del metraje, hasta que llegamos a la batalla final donde se concentra todo su esplendor narrativo. La brevedad en la exposición de las batallas previas permite expresar la eclosión de la última batalla en la que tenemos el dibujo inmortal de Custer inserido en el conjunto de elementos que lo sitúan en la categoría de modelo para la nación y, por ende, para el Cine. Tal vez la muerte más hermosa que se ha filmado.

Bad Taste (Peter Jackson, 1987). Festín agudo y preparatorio de cara a un estilismo que en los años posteriores descubrió su verdadero potencial de la mano del mismo Peter Jackson o de otros que han habilitado un lenguaje de lo grotesco como caricatura útil en todo tipo de metáforas o ejercicios de pura acción desbocada. Bad Taste es una gamberrada extrañamente hipnótica, excepcional y electrizante Imagen de bizarría que no necesita referentes para justificar su potente delirio. Inconmensurable. Con poca broma.

Pagafantas (Borja Cobeaga, 2009). Es difícil encontrar una comedia española que involucre emocionalmente al espectador solo desde la versatilidad y dinamismo en el dibujo de personajes, y con una historia que va dejando su lágrima a pesar de las situaciones estereotipadas y de un tratamiento de la imagen vinculado a la teleserie. Aquí el estereotipo es una perfecta síntesis de realidades de la sociedad y la psicología de los personajes se revela en lo que esconde más que en las palabras pronunciadas. Y, en fin, mucho dolor y mucha angustia...

E tu vivrai nel terrore - L'aldilà - El más allá ( Lucio Fulci, 1981). Por ejemplo, en una cierta tendencia a la abstracción y en el modo de estructurar las piezas, Darkness de Balagueró se inspira en películas como ésta. Pero aquí el juego llega a su máxima expresión, eficiente conglomerado de surrealismo, demonología aséptica, penetrante exhibicionismo y un trazo onírico incomparable con otros intentos dentro de los caminos abiertos por el “giallo”. Un lenguaje no precisamente para caminar hacia la abstracción final, sino para ser la misma abstracción. Tal vez aquella moda pasajera del “giallo”fue un punto de partida todavía no consumado.

Dawn of the Dead- Zombi (George A. Romero, 1978). Son productos que parece que han envejecido mal y que la visualización de Romero no supera la simple exposición de perfiles, pero ya apunté en otra parte de este cuaderno que el tema zombi (la pérdida del alma y la vuelta al caos) todavía no ha encontrado un maestro que le de todo su potencial cinematográfico cuando se trata de una mirada sociológica. A pesar de ello, esta película funciona como película de acción en un fascinante escenario claustrofóbico que, a la vez, desarrolla una desoladora Imagen de la sociedad de consumo en la que finalmente los vivos y los muertos se confunden en el mismo escenario y en la misma barbarie. Quizá por eso esta sea la película en la que la expresión “muertos vivientes” cobra mayor significado.

The Spiral Staircase- La escalera de caracol (Robert Siodmak, 1945). Otro exponente de escenario gótico-expresionista, otra muestra del excelente resultado de la utilización del blanco y negro cuando se pretende elaborar la textura como una forma de definir la atmósfera que atrapa a los personajes. La narración en un solo tiempo, junto con lo indicado anteriormente, nos lleva a la psicologización de la propia casa, en el interior de la cual transcurre la mayor parte del relato. La verdadera alma de la mansión, su memoria y su ojo omnipresente que todo lo vigila quedan representados en el personaje de la anciana que precipita la conclusión. Las lecturas que ofrece son infinitas.

Two Thousand Maniacs!- 2000 maniacos (Herschell Gordon Lewis, 1964). ¿El cine gore nació con una sátira social?. Sea como sea, cabe apreciarla como un atrayente cultivo del absurdo, y un cachondeo bastante mórbido. Porque lo que hace es - ¡en el mismo corazón del gesto sardónico! - plasmar los remordimientos de conciencia de esa parasociedad rural que existe a medio camino entre este y otro universo. Véase como tras la mutilación sangrienta, la cámara registra - en cierta ocasión, al modo documental - la expresión de los rostros de los lugareños: "¿por qué les hacemos esto?", parecen decir. Muy perturbador. Ni gore, ni sátira ni sociología. Es un juego discontinuo y macabro cuya comprensión va más allá de lo que nos permiten los comodines. Canciones inolvidables y ensoñación que traspasa cualquier esquema. Seguiremos con ella.

The Grapes of Wrath- Las uvas de la ira (John Ford, 1940). Un recorrido que sigue el esquema de la "road movie" para ofrecernos una demoledora Imagen de la gran depresión americana en los años treinta del siglo XX. Tiene muchas similitudes con otras películas de John Ford, en especial con Wagon Master (Caravana de paz, 1950) y es que el espíritu del "western", sus mesianismos colonialistas y el nomadismo de los apátridas que van en busca de la tierra prometida esta presente en esta disección de una familia desposeída que va en busca de un lugar donde poder sobrevivir y empezar de nuevo. Este romanticismo judaico que -dicho sea de paso - esta presente en gran parte de su filmografía, parece ser la idea de base sobre la que termina por formular algo cercano a un panfleto de reivindicación del proletariado, aunque el pathos constituyente sin duda se inspira en el arquetipo heroico del viajero y culmina con el de los desarraigados víctimas de la era industrial, condenados a quedar fuera del tiempo y del nuevo orden social. La historia del éxodo israelita ha impregnado a distintos estratos subculturales y a ciertos géneros cinematográficos, y aquí es más que evidente.
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