Re-edit: Aliens ( lucha de Madres )
VALORACIÓN

En un primer vistazo James Cameron parecía un simple amplificador del drama que Ridley Scott había definido con la arquitectura gótica de Alien. Esta fue un prodigio en el trabajo de diseño artístico y fotografía que facilitaba la composición de planos sobre el "hórror vacui" en un espacio asfixiante. Scott aprovechó todas las posibilidades de ese material y generó una Imagen absoluta sobre un miedo, digamos, abisal. Pero a Cameron ante todo le interesa la acción atávica, y dar rienda suelta a los arquetipos primigenios. Su apuesta por el drama es más instintiva, mientras que en la película de Ridley Scott, siendo también una clara acción supervivencialista, enfatiza la sensación claustrofóbica y la Imagen sobre la lucha entre fuerzas extremas.
Aliens imita el esquema de su predecesora a la hora de abordar la atmósfera y de situar a los personajes en el conjunto. No elude lo metafórico - como explicaremos de inmediato - pero por encima de cualquier otra Idea esta la violencia de la Madre. La secuencia inicial nos muestra a Ripley siendo rescatada de su larga travesía por el espacio profundo, acto seguido vemos la escena de la pesadilla en la que una de esas criaturas intenta salir de su vientre, como un parto que presagia la inquietud maternal de Ripley, descrita en una escena imprescindible que fue eliminada del montaje original y que - afortunadamente - pudimos recuperar en la edición especial editada en DVD. Ripley decide acompañar al grupo de exploradores en la misión de rescatar a los colonos cuando accede a la información sobre las familias que han quedado incomunicadas en aquél planeta inhóspito. Sigourney Weaver logra una de sus mejores interpretaciones al encarnar a una heroína que protege a sus retoños frente a un peligro que solo ella puede calibrar, y Cameron se revela como un excelente constructor de personajes vinculados a un séquito, de tipo militar o científico ( es una constante de su filmografía, y lo convierte en el cineasta que mejor ha sabido aprovechar los vínculos del grupo como centro dramático de la acción, herencia de Ridley Scott y Walter Hill, pero luego llevada a su mejor expresión en Abyss ). La aparición de una niña superviviente, Rebeca- Nut, permite materializar el "leitmotiv", y establece el sentimiento maternal que subyace desde las primeras secuencias.Y será precisamente la niña Nut la que lleva a Ripley hasta el centro del nido, donde la Reina deposita sus huevos y vigila a su prole. Esta - Ripley frente a la Reina - es la secuencia en la que eclosiona toda la acción que la precede, y es el sueño de cualquier autor que quiera verse capaz de trasladar el instinto atávico a un escenario esencial en la Sci-fi; la exploración de lo desconocido. Y hacerlo de tal modo que convergen todas las formas en el enfrentamiento de esas dos madres, ambas luchando por defender a sus crías. En la realización de Cameron desaparece el concepto y solo golpea la acción en bruto; tras el cruce de miradas, y sin razón explícita, Ripley libera su poder de destrucción contra todo signo de vida amenazador, en una catarsis que retornaba a aquello que vimos en Rambo: atavismo frente al poder tecnológico en el filme de George Pan Cosmatos, cuyo guión fue co-escrito precisamente por James Cameron. Cuando Ripley, junto con Nut y Bishop, vence a su homóloga con la ayuda de un exoesqueleto mecánico volvemos a un tema recurrente: tecnología moderna frente a primitivismo, el cual ha tenido una versión apoteósica en su nueva obra, Avatar, aunque desde un enfoque radicalmente distinto.
Las últimas secuencias establecen de forma resolutiva la relación familiar entre Ripley y Nut, dejando atrás un desglose de acción, suspense y ambientes lovecraftianos que componen el recorrido, a fin de cuentas, hacia lo sentimental y naturalista: de cómo la huérfana recupera a la figura maternal, y de cómo la madre que había perdido a su hija recupera ese placer instintivo que ha conseguido proteger dando rienda suelta a su violencia. Aliens, en definitiva, es esa obra cumbre que extrañamente conjuga a la perfección los principales ejes temáticos del cine de Cameron, cruce entre el "hórror vacui" que transmite su atmósfera oscura y laberíntica, el típico esquema del cine bélico inspirado en la contienda de Vietnam y la odisea sideral que culmina en un duelo atávico.


En un primer vistazo James Cameron parecía un simple amplificador del drama que Ridley Scott había definido con la arquitectura gótica de Alien. Esta fue un prodigio en el trabajo de diseño artístico y fotografía que facilitaba la composición de planos sobre el "hórror vacui" en un espacio asfixiante. Scott aprovechó todas las posibilidades de ese material y generó una Imagen absoluta sobre un miedo, digamos, abisal. Pero a Cameron ante todo le interesa la acción atávica, y dar rienda suelta a los arquetipos primigenios. Su apuesta por el drama es más instintiva, mientras que en la película de Ridley Scott, siendo también una clara acción supervivencialista, enfatiza la sensación claustrofóbica y la Imagen sobre la lucha entre fuerzas extremas.
Aliens imita el esquema de su predecesora a la hora de abordar la atmósfera y de situar a los personajes en el conjunto. No elude lo metafórico - como explicaremos de inmediato - pero por encima de cualquier otra Idea esta la violencia de la Madre. La secuencia inicial nos muestra a Ripley siendo rescatada de su larga travesía por el espacio profundo, acto seguido vemos la escena de la pesadilla en la que una de esas criaturas intenta salir de su vientre, como un parto que presagia la inquietud maternal de Ripley, descrita en una escena imprescindible que fue eliminada del montaje original y que - afortunadamente - pudimos recuperar en la edición especial editada en DVD. Ripley decide acompañar al grupo de exploradores en la misión de rescatar a los colonos cuando accede a la información sobre las familias que han quedado incomunicadas en aquél planeta inhóspito. Sigourney Weaver logra una de sus mejores interpretaciones al encarnar a una heroína que protege a sus retoños frente a un peligro que solo ella puede calibrar, y Cameron se revela como un excelente constructor de personajes vinculados a un séquito, de tipo militar o científico ( es una constante de su filmografía, y lo convierte en el cineasta que mejor ha sabido aprovechar los vínculos del grupo como centro dramático de la acción, herencia de Ridley Scott y Walter Hill, pero luego llevada a su mejor expresión en Abyss ). La aparición de una niña superviviente, Rebeca- Nut, permite materializar el "leitmotiv", y establece el sentimiento maternal que subyace desde las primeras secuencias.Y será precisamente la niña Nut la que lleva a Ripley hasta el centro del nido, donde la Reina deposita sus huevos y vigila a su prole. Esta - Ripley frente a la Reina - es la secuencia en la que eclosiona toda la acción que la precede, y es el sueño de cualquier autor que quiera verse capaz de trasladar el instinto atávico a un escenario esencial en la Sci-fi; la exploración de lo desconocido. Y hacerlo de tal modo que convergen todas las formas en el enfrentamiento de esas dos madres, ambas luchando por defender a sus crías. En la realización de Cameron desaparece el concepto y solo golpea la acción en bruto; tras el cruce de miradas, y sin razón explícita, Ripley libera su poder de destrucción contra todo signo de vida amenazador, en una catarsis que retornaba a aquello que vimos en Rambo: atavismo frente al poder tecnológico en el filme de George Pan Cosmatos, cuyo guión fue co-escrito precisamente por James Cameron. Cuando Ripley, junto con Nut y Bishop, vence a su homóloga con la ayuda de un exoesqueleto mecánico volvemos a un tema recurrente: tecnología moderna frente a primitivismo, el cual ha tenido una versión apoteósica en su nueva obra, Avatar, aunque desde un enfoque radicalmente distinto.
Las últimas secuencias establecen de forma resolutiva la relación familiar entre Ripley y Nut, dejando atrás un desglose de acción, suspense y ambientes lovecraftianos que componen el recorrido, a fin de cuentas, hacia lo sentimental y naturalista: de cómo la huérfana recupera a la figura maternal, y de cómo la madre que había perdido a su hija recupera ese placer instintivo que ha conseguido proteger dando rienda suelta a su violencia. Aliens, en definitiva, es esa obra cumbre que extrañamente conjuga a la perfección los principales ejes temáticos del cine de Cameron, cruce entre el "hórror vacui" que transmite su atmósfera oscura y laberíntica, el típico esquema del cine bélico inspirado en la contienda de Vietnam y la odisea sideral que culmina en un duelo atávico.
Etiquetas: ciencia ficcion

























